Lunes, Abril 23, 2018
   
Text Size

COLUMNA DEL SENADO: Javier Lozano Alarcón

*La energética no debe ser dogma ideológica

Ya se declaró la validez de la reforma constitucional en materia energética para nuestro país.

Esta reforma no debe ser un dogma ideológico, sino un asunto técnico y económico y así lo estamos emprendiendo.

En el Congreso se ha abusado del discurso, de la demagogia para tratar de dividirnos entre buenos y malos según la posición que guardemos en la arena pública, según el voto que hayamos emitido.

Y el tema ha desatado pasiones más allá de las razones, esa es la verdad. Se ha dicho en cuanto al fondo mismo del asunto que nuestra soberanía está totalmente asociada a un monopolio, a un monopolio de Estado que es Pemex, que ahí nos va la vida, que ahí se reduce toda la discusión y que ese monopolio es el baluarte de todos los mexicanos, no importa si estamos desaprovechando todos los días los vastos recursos que tenemos, pero que no sabemos ni dónde están.

Estamos muy orgullosos de esa falsa soberanía cuando no estamos aprovechando lo que es de todos los mexicanos. Ah, pero eso sí, en una gran hipocresía, permitimos que Pemex se asocie con Shell en Deal Park en Houston, en una refinería, 50-50, que allá puedan  procesar nuestro propio petróleo y allá vamos y les compramos la gasolina y la importamos, allá se quedan los empleos, allá se quedan los impuestos, pero aquí en México eso sería un pecado mortal. Es una gran incongruencia.

Ese falso concepto de nacionalismo con el que se ha tratado de denostar este proyecto trascendente para México, es el que pierde de vista que la verdadera soberanía reside en tomar nuestras propias decisiones, desde la libertad que da precisamente la autosuficiencia.

¿De qué nos sirve tener tantos recursos, tanto petróleo, tantos hidrocarburos, tanto gas, si estamos importando el 34 por ciento del gas licuado, el 65 por ciento de nuestros petroquímicos, el 50 por ciento de nuestra gasolina?

Esto es realmente absurdo, y al cabo de algunos años ni el petróleo va a tener el valor que tiene hoy, pero eso sí, mantengamos en sus términos esta letra sagrada del 27 y 28 constitucionales para que las próximas generaciones sigan anhelando un petróleo que no ven, una riqueza que no están disfrutando. Esa es una gran irresponsabilidad.

Miren, los monopolios, todos los monopolios en la economía son malos, sean del sector público o sean del sector privado, todos los monopolios son malos, distorsionan las reglas del mercado y terminan por ser una verdadera tiranía hacia los consumidores.

Por eso tenemos que actuar en congruencia, si estamos abriendo a la competencia, a la inversión privada, a la competitividad, a la productividad todos los sectores de nuestra economía, por qué lo hemos de restringir en estas áreas, por qué en el petróleo, hidrocarburos, en el gas, en la energía eléctrica.

Es tan caprichosa y arbitraria la distinción, que hacemos en áreas estratégicas, prioritarias en el artículo 28 constitucional como lo es en su momento, o lo fue, dividir la petroquímica entre básica y secundaria, también según San Mateo.

Esto es lo que no se puede hacer, tenemos que actuar en congruencia y en consecuencia y precisamente por eso estamos aquí. Pemex está destinando, aporta 38 centavos de cada peso a la Hacienda Pública.

 

Grilla en el Poder

Suscripción Online Suscripción Online

Gobierno del Distrito Federal

Suplemento Semanal

Restaurar Portal