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DESPLANTE: Angel Pujalte Piñeiro*

Escrito por Ángel Pujalte Piñeiro el . Publicado en Nuestros Columnistas

*Uno tras el otro

Igual el pinto que el colorado. El doctor Miguel Ángel Mancera, jefe de Gobierno del Distrito Federal, con una comitiva formada por: Dione Anguiano, jefa delegacional en Iztapalapa, Edgar Tungüí, secretario de Obras del Distrito Federal, Jorge Gaviño, director del Sistema de Transporte Colectivo Metro y Fernando Espino Arévalo, secretario del Sindicato de Trabajadores del Metro, reinauguró con bombo y platillo, cinco de las 11 estaciones de la Línea 12 del Metro, que fueron cerradas desde hace 18 meses.

Igual el pinto que el colorado. El doctor Miguel Ángel Mancera, jefe de Gobierno del Distrito Federal, con una comitiva formada por: Dione Anguiano, jefa delegacional en Iztapalapa, Edgar Tungüí, secretario de Obras del Distrito Federal, Jorge Gaviño, director del Sistema de Transporte Colectivo Metro y Fernando Espino Arévalo, secretario del Sindicato de Trabajadores del Metro, reinauguró con bombo y platillo, cinco de las 11 estaciones de la Línea 12 del Metro, que fueron cerradas desde hace 18 meses.

 Recorrieron las estaciones con un desplante teatral triunfalista y con el estruendo del anuncio de un acontecimiento extraordinario Miguel Ángel Mancera, afirmó que “se privilegió la seguridad y que ahora se cuenta con una garantía y una certificación”.

Recalcó que no habrá más problemas con el mantenimiento, porque ahora “todo cuenta con una garantía y una certificación”. Y aclaró que: “Este certificado lo que permite es que haya un funcionamiento seguro de la vía. Por otra parte, con el mantenimiento he dado instrucciones para que no trabajemos sin una garantía, las empresas que se van a hacer cargo del mantenimiento de la Línea 12 tienen que darnos garantía de que no será suspendida su operación”.

Y el doctor Miguel Ángel Mancera remato su fanfarronada con la insólita baladronada, de que: “esa rehabilitación servirá de ejemplo para todos los grandes trenes y metros del mundo pues se tomará en cuenta la manera en que se realizaron esos trabajos en la ciudad de México”.

Pero en El Financiero Leonardo Kourchenko confirma nuestras advertencias y lo desmiente ratificando que los errores en la construcción de la Línea 12 del Metro, solo se corrigieron, “en lo posible”. Con lo que aunque lo trata de suavizar, exhibe que es una reparación a medias, que solo se hicieron parches y que no se hizo una corrección a fondo. Que no se corrigió el trazo de las curvas ni la correspondencia entre las vías y los trenes. Por lo que los problemas se van a seguir presentando.

Alguien de adentro le informó que persisten las: “graves fallas en ingeniería, en peralte, en trazado de línea y (…) el absurdo arrendamiento de trenes inadecuados para las vías”, y que “se ha rescatado, hasta donde se puede, el funcionamiento de la ruta”. Con lo que Kourchenko demuestra su incomprensión del problema o miedo, al concluir que lo hecho es todo lo que se puede hacer. Negando que sea posible hacer bien las cosas o subsanar lo mal hecho.

No se enmendaron los errores sino que únicamente “se cambiaron (algunos) kilómetros de vías, durmientes, zapatas y soleras y muchas más piezas, originalmente desgastadas por un material rodante inadecuado”. Con lo que reconoce que no se corrigió lo que está mal sino solo repusieron piezas falladas. Pero Leonardo acepta que "no todo (esta) transparente porque no nos han informado la totalidad de costos que esta reparación tendrá para el erario capitalino”. Ni de los sobrecostos que va a costar mantener a la línea rodando.

Más adelante reporta que “Las nuevas autoridades del Metro señalan que esta ondulación en las vías se continuará presentando, indefectiblemente, en el futuro. Es decir, estos problemas se van a repetir y no existe –ellos dicen– solución absoluta para evitarlo”. Es decir Leonardo amoldo su criterio al derrotismo de la incapacidad e incompetencia que expresan las nuevas autoridades. Las que aceptan que no pueden evitar hacer porquerías.

Y confesaron más “Los trenes serán los mismos, el material rodante el mismo y por ende, las vías seguirán presentando ondulaciones irregulares que ponen en riesgo la circulación de trenes y vagones. Cada seis meses tendrán que suspender el servicio –por lo menos durante un fin de semana largo han dicho– para realizar labores de mantenimiento y evitar niveles de riesgo elevados”.

Confesión de alguna autoridad que echa por tierra las mentiras de Mancera. Y cuya verborrea continuó. “Sólo calcule usted los miles de millones de pesos que esto representará por una línea mal hecha, mal trazada, mal construida. Y no porque a las demás líneas no les den mantenimiento, pero no de la profundidad y costo que la 12 va a requerir”. Lo que confirma lo que nos hemos cansado de denunciar en columnas anteriores.

Pero no es todo, Leonardo sigue contando que: “Un ingeniero me explicó en días recientes que la velocidad de los trenes en esta línea, no será la misma –60 a 80 kilómetros por hora– que prevalece en las otras líneas. Aquí los conductores se verán forzados a disminuir la velocidad en tramos, curvas, inclinaciones, porque el trazado de vías y el desgaste de materiales, obligará la reducción de velocidad para disminuir riesgos”. Porque son vías para otros trenes, trenes para otras vías y curvas para go karts.

Con lo que queda clara la enseñanza y ejemplo que Mancera da al mundo y deja para la posteridad. A la sociedad y al mundo real se le engaña con mentiras, las que mientras más inauditas mejor. Exorciza el mal funcionamiento con papeles, peno no cualquiera sino garantías. Contando con garantías se corrige cualquier tontería y se obliga a la realidad.

Las deficiencias de operación que tendrá la línea 12, Leonardo las toma como argumento y prueba fehaciente de las culpas de Marcelo Ebrard, aunque las que siga teniendo y los sobrecostos lo son de la incompetencia de Miguel Ángel Mancera: “Por si a los defensores a ultranza de la administración anterior les quedara algún argumento a favor de cómo se ejecutó el proyecto, sean tan amables de explicar por qué la Línea tendrá para siempre estas condiciones especiales de velocidad limitada, mantenimiento a fondo permanente y vigilancia extrema. Lo dije antes y lo repito ahora, los señalamientos no son de orden político –como los Ebrard zombies afirmaron tantas veces– son de ingeniería, resistencia de materiales, compatibilidad de equipo y muchos otros temas técnicos”.

Y termina con una penosa lambisconeada: “Muy bien al gobierno de Mancera por colocar la seguridad como primera prioridad: trenes seguros, trayectos de riesgo cero –esperemos– para evitar una tragedia”.

Pero la realidad es que Mancera en la Línea 12 solo le tapó el ojo al macho con parches y no corrigió los problemas de fondo. Por el lado legal presume de ser doctor en derecho y ex procurador capitalino, pero no hay ningún pez gordo de los administradores anteriores ni de los contratistas en el bote o emplazados a juicio. Todos incluyéndolo a él mismo están violando flagrante e impunemente el Artículo 134 Constitucional que ordena que los recursos públicos se administren con eficacia, eficiencia y honradez. Nada de lo cual se ve ni en la administración anterior ni en la actual.

Es auténtica incompetencia o ¿a qué le teme Mancera? A sentar el precedente que el nuevo exhiba y finque responsabilidades al anterior para evitar que cuando él salga se lo apliquen y le levanten cargos por ineptitud o corrupción. O es cómplice de los anteriores y tiene miedo que le pisen la cola. Le teme a que si cae uno caen todos.

Lo que sea debe ser más grande que el ridículo que hace con sus actuaciones y cuentos insostenibles. ¿O deberás creerá que somos una sociedad de retrasados mentales y que el mundo real no cobra facturas?

“El mérito es el náufrago del alma, vivo se hunde pero muerto flota”: Salvador Díaz Mirón.

*https://angelpujaltepineiro.wordpress.com/ , Autor de: La infracultura en la construcción, La anomia, Disección de la Ley de Obras Publicas y Servicios Relacionados con las Mismas, ¿A dónde Vamos, México? ¡Fe de Erratas del Desarrollo Nacional! y en proceso de publicación: El descalabro de la razón, La hermana perversa de la Ingeniería Civil y R