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LABORALES: José Dávalos

Escrito por José Dávalo el . Publicado en Nuestros Columnistas

*Mujeres trabajadoras

Es justo reconocer que fue el hombre mexicano, con el mismo espíritu que fue a la conquista de la independencia y fue al reconocimiento de los derechos naturales de la persona y a la consagración de los derechos sociales del campesino y del trabajador. Es justo reconocer que ese hombre fue quien consignó en la Constitución y en las leyes la igualdad del varón y de la mujer.

La naturaleza y la dignidad humanas son una misma en los dos sexos, particularmente en la vida del espíritu. En torno de esta idea de igualdad se dio la lucha en el derecho constitucional, en el derecho de familia y en el derecho del trabajo. Acabó por reconocerse la igualdad del hombre y de la mujer, en este caso, en el trabajo y, naturalmente, en las prestaciones que les corresponden.

El artículo 4º de la Constitución sustenta: El varón y la mujer son iguales ante la ley.

La Ley Federal del Trabajo, en el artículo 3º dispone que no pueden establecerse distinciones entre los trabajadores por motivo de sexo. En el artículo 164 dice que las mujeres disfrutan de los mismos derechos y tienen las mismas obligaciones que los hombres; y en el artículo 56 señala que no pueden establecerse diferencias por motivo de sexo en la fijación de las condiciones de trabajo.

El derecho del trabajo no admite condiciones que impliquen discriminación entre los trabajadores por motivo de origen étnico o nacional, género, edad, discapacidad, condición social, condiciones de salud, religión, situación migratoria, opiniones, preferencias sexuales, estado civil o cualquier otro que atente contra la dignidad humana (Párrafo segundo del artículo 3º de la Ley).

Ante la proximidad del Día Internacional de la Mujer (8 de marzo), es necesario decir que no hacen fala reformas a la Constitución o a la Ley Federal del Trabajo.

Admitimos que no son perfectas, pero si se respetan sus normas, encontraremos la realización del respeto a la mujer trabajadora, a sus derechos fundamentales y a sus naturales deseos de mejoramiento en sus condiciones económicas, laborales, y sociales.

En nuestra legislación laboral encontramos estas disposiciones que valen oro:

Las mujeres disfrutan de los mismos derechos y tienen las mismas obligaciones que los hombres (Artículo 164). Las modalidades que se prevén en el capítulo del Trabajo de las Mujeres tienen como propósito fundamental, la protección de la maternidad (Artículo 165).Cuando se ponga en peligro la salud de la mujer, o la del producto, durante el estado de gestación o en el estado de lactancia, sin que sufra perjuicio en su salario, prestaciones y derechos.

No se puede utilizar su trabajo en labores insalubres o peligrosas, trabajo nocturno industrial, en establecimientos comerciales o de servicio después de las diez de la anoche, así como en horas extraordinarias (Artículo 166).

Las madres trabajadoras tienen los siguientes derechos (Artículo 170): 1) Durante el periodo de embarazo, no deben realizar trabajos que exijan esfuerzos considerables y signifiquen un peligro para su salud en relación con la gestación, como levantar, tirar, o empujar grandes pesos, estar de pie durante largo tiempo o labores que actúen o puedan alterar su estado psíquico y nervioso.

2) Disfrutan de un descanso de seis semanas anteriores y seis posteriores al parto.

3) En caso de adopción de un infante disfrutan de un descanso de seis semanas con goce de sueldo, posteriores al día en que lo reciban.

4) Los periodos de descanso mencionados pueden prorrogarse por el tiempo necesario en el caso de que se encuentren incapacitadas para trabajar a causa del embarazo o del parto.

5) En el periodo de lactancia (hasta por el término máximo de seis meses) las madres trabajadoras tienen dos reposos extraordinarios por día, de media hora cada uno, para alimentar a sus hijos. Cuando esto no es posible, se reduce en una hora la jornada de trabajo durante el periodo de lactancia mencionado.

6) Durante los periodos de descanso mencionados, reciben su salario íntegro. En los casos de prórroga tienen derecho al cincuenta por ciento de su salario por un periodo no mayor de sesenta días.

7) Tienen derecho a regresar al puesto que desempeñaban, si no ha transcurrido más de un año a partir de la fecha del parto.

8) Se computan en su antigüedad los periodos pre y posnatales.

En los establecimientos donde trabajan mujeres, el patrón debe mantener un número suficiente de asientos a disposición de las madres trabajadoras. Los servicios de guardería infantil los presta el IMSS de conformidad con su Ley.

Nuestros males no son por la falta de leyes; es suficiente cumplir las que existen.

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