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ACENTO: Salvador Flores LLamas

Escrito por Salvador Flores LLamas el . Publicado en Nuestros Columnistas

*Gobernante fallido y precandidato

Miguel Ángel Macera presume la reforma política del DF que convirtió a éste en otro estado de la República, pero falta que renuncie como jefe de gobierno, para lo que fue elegido y se lance a la elección de gobernador de la Ciudad de México.

Por desgracia la reforma no ha beneficiado a los capitalinos, pues siguen las banquetas destrozadas, hoyancos en las calles, caos vial, contaminación a tope, corrupción, inseguridad, narcomenudeo y un Tepíto donde todo pasa impunemente.

Al iniciar su gestión Mancera aumentó 60% la tarifa del Metro, y prometió un servicio de primera; pero sigue igual o peor, porque no mete en cintura al sindicato del vividor Fernando Espino Arévalo, ni compra refacciones; continúan los enfrenones, paradas y retardos largos y ambulantaje por no poner policías que no se dediquen a extorsionar.

Eso muestra que no le importan los 5 millones de usuarios diarios.

Aunque la sociedad rechazó los megaproyectos de la Av. Chapultepec y la Rueda de la Fortuna gigante en Chapultepec, dice que los sacará adelante, aun con gastos dispendiosos, pero exige cuentas a la Secretaría de Hacienda por el recorte presupuestal, como si fuera su jefe.

Para tratar de demostrar que se preocupa por el pueblo, propuso un salario mínimo mejor, pero nada hace por mejorar la planta productiva para que sirva de base; sino deja el paso al gobierno federal y quiere endilgarle al IMSS afiliar a todos los estudiantes de prepa y profesional del DF, aunque está saturadísimo y con finanzas débiles, para saludar con sombrero ajeno.

No le importa si en unos años el IMSS se va al hoyanco financiero, como Pemex; sólo desea aparentar ser “el abogado del pueblo” para ganar votos rumbo a 2018.

Mejor debería ocuparse en mejorar los servicios públicos y controlar el ambulantaje para que reditúe impuestos, en vez de que los inspectores del gobierno capitalinos lo exacciones y pasen grandes tajadas a los jefes.

Así como frenar las mordidas que sacan las autoridades por cambiar el uso del suelo para inundar la ciudad de edificios, que en poco tiempo causarán un colapso del drenaje, electricidad, surtido de agua, y demás servicios, y  “el que venga atrás que arrée”.

Una ciudad de primera es imposible con un gobierno que ni de tercera es; sino más bien fallido, pues falla en todas sus promesas, menos en que su jefe se promueva de precandidato presidencial, desde la plataforma publicitaria del gobierno del DF y con el enorme erario de éste.

La captura de uno de los asesinos del joven Fernando Martí, cuyo caso dijo que resolvió como procurador de Justicia del DF, indica que fracasó en el cargo; pero mintió para que su jefe Ebrard pudiera presumir que cumplía su promesa de castigar a los culpables, si no renunciaba, que hizo en reunión del Consejo Nacional de Seguridad, en Palacio Nacional. Pero apenas acaban de aprehender a uo de los asesinos.

Eso le valió a Mancera que Marcelo le heredara el cargo, y por eso le tapó el gran fraude que cometió en la famosa Línea 12 del Metro, la obra cumbre  de aquél, por el que anda huyendo en el extranjero como judío errante.

Mancera se disfraza de político de izquierda y es empresario de derecha; que lo digan los restaurantes “Bisquets de Álvaro Obregón”, que cuentan con vigilancia permanente de patrullas policíacas del DF.

Quiere aparecer como “defensor de los pobres”, exige cuentas a Hacienda por el recorte presupuestal, pero no promueve que el comercio callejero pague impuestos. 

No conforme con que el gobierno federal le hizo la reforma política del DF, reclama los terrenos que desocupará el Nuevo Aeropuerto, sin considerar que su construcción tardará mucho y ya no desgobernará cuando termine, mas quiere aparecer como “benefactor de la ciudad”.          

El señor Macera debería pensar que los capitalinos no estamos tarados y nos damos cuenta de su desgobierno día con día, y que no es con actos populistas como se gobierna y menos convence, para apoyar en tropel su precandidatura presidencial.

Ganaría partidarios si se lanzara contra el demagogo, antimigrante, racista, populista y destrampado Donald Trump. No lo hace por ser de su misma línea populista y demagogo.

¿Para qué queremos un gobernante fallido del DF, que haga otro tanto en toda la República?

@chavafloresll