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LA INFRACULTURA: Ángel Pujalte Piñeiro*

Escrito por Ángel Pujalte Piñeiro* el . Publicado en Nuestros Columnistas

*El gerente del proyecto Línea 12

El libro “La infracultura en la construcción” aclaramos que el principal culpable de los malos resultados de las obras, es el gerente del proyecto, ya que es el responsable de armar el rompecabezas, de planear, reunir las piezas, ordenarlas y conducirlas al propósito común del proyecto.

Es la inteligencia que ordena a todas, pero la infracultura se conoce porque: “los escogen con el criterio de los borrachitos que chocaron, porque al que está muy beodo para cantar es al que ponen a manejar”. La Línea Dorada no la dirigió un ebrio de alcohol, sino de hybris.

El hybris en la Grecia clásica era la ‘desmesura’ causada por una explosiva mezcla de ignorancia, soberbia y prepotencia. El gerente de Proyecto de la Línea Dorada sufría un desmedido desprecio temerario a una práctica profesional muy seria, la Ingeniería Civil, nulo control sobre sus propios impulsos, por una muy exagerada confianza en sí mismo, fincada en el poder logrado con facilidad para manipular la opinión ajena. Para los griegos era una enfermedad, por su carácter irracional y desequilibrado,

A aquel a quien los dioses quieren destruir, primero lo suben al monte más alto de la soberbia, luego lo embriagan de poder, le ciegan los ojos, lo llenan de soledad en medio de un mar de aduladores, y al encontrarse solos, descubren que no se soportan a sí mismos, el caerse ya solo es cuestión de tiempo.

Y el Jefe de Gobierno ebrio de Hybris fue el que armo el rompecabezas de la línea Dorada, planeo, armó las piezas y ordenó todo. Él nombró Secretario de Obras a un Licenciado en administración de empresas, Aboites, de la Ciudad, Director del Metro a un Ingeniero Industrial Bohórquez, y Director del proyecto a un hermano del vicepresidente y ex empleado de la ICA, Horcasitas.

El carácter del Jefe de Gobierno y sus intenciones, caen por su propio peso. Los fines se conocen por los medios. Como se excusó Quintana el dueño de ICA: “no fue intencional”. Las intenciones son obvias, simples y hablan por sí mismas. Los procedimientos y lógicas son tan evidentes como las consecuencias.

Las tareas encomendadas son las que justifican poner a un administrador de empresas en vez de un Ingeniero Civil en la Secretaría de Obras. Y parece ser que para “administrar” los negocios con las cementeras.

Marcelo Ebrard, con lógica simple y pragmática, no se complicó la vida. En vez de pensar lo mejor para la ciudad, cuidar los recursos y amarrarle las manos a los piratas, entregó patentes de corzo y los hizo socios y aliados. Si no puedes con el enemigo asóciate con él. 

No se necesita a un Ingeniero Civil cuando no se van a hacer proyectos ni se van a evaluar los proyectos. Como negocio es mejor que se encarguen de todo los piratas, los expertos en botines. La única condición es hacer show, que todo mundo vea “los trabajos” y le conste el sufrimiento, para que nadie dude de lo hecho “sobre la superficie”.

Así se pusieron a molestar a la ciudadanía y a pavimentar con concreto hidráulico todo lo que encontraron a la vista. Fuera prioritario o no. Fuera necesario o no. Valiera la pena o no. Fuera conveniente o no. Se debe aclarar que un pavimento de asfalto bien pensado y bien hecho, bien diseñado y bien construido, debe durar 20 años y uno de concreto hidráulico mucho más. Como la antigua carretera al Desierto de los Leones, que se construyó en 1936 y sin mantenimiento, está en perfectas condiciones.

Y que para “optimizar el negocio” pavimentaron a trompa y talega. Sin perder tiempo ni dinero en mecánica de suelos ni diseño del pavimento de acuerdo a cada condición particular. Pavimentaron en serie aventando la misma sub base y enorme y gruesa loza en todas partes. La que nunca va a poder trabajar como puente. Por lo que, las que están sobre suelo blando, la deformación de la superficie las va a fracturar. Algo que mientras sigamos sacando agua del subsuelo, es inevitable y solo cuestión de tiempo.

Pero diez años si los aguantan y en ese tiempo ya no va a importar, ya que todo se habrá olvidado, echado la culpa a la Naturaleza y a la mejor, gracias a su “inteligencia y capacidad” de vendedor, el “Jefe” sea presidente de la república.

Lógica y procedimiento que explica la exclusión de la Ingeniería Civil de la Secretaría de Obras y la necesidad de un administrador de empresas. De alguien que “administre” la lana. Que de acá para allá, se ocupe de aventarles billetes a los piratas, perdón a los corsarios para que no se paren y de allá para acá, cuidar la parte proporcional del botín que le corresponde al capitán, perdón al “Jefe genio” que maquinó el negocio.

Noten que todo sigue el principio de la corrupción, de manejo separado. Para no mezclar mochilas. Y para que pocos se enteren y repartir entre pocos. Por eso, de un lado el monopolio particular de grúas. Por otro el monopolio particular de las cámaras. Por otro el monopolio particular del metrobus. Por otro el monopolio particular de parquímetros. Por otro el negocio con cementeras. Y por otro la Línea Dorada.

De todos los negocios el que tiene menos carnita y está agotado, conocido y repartido, es el Metro. Manoseado, choteado y pichicatero para las ambiciones del “jefe”. De allí que el nombramiento del director sea una cuota para la mafia del Poli. A los que se les puede reclamar que manden gente con carencias tan notables.

Pero no importa, es un negocio en el que no vale la pena quemarse por pequeñeces y conviene más repartirlo como cuotas. Por ejemplo, una tal Encinas monopoliza el negocito, de varios milloncitos, que resulta del cobre del mantenimiento a las líneas del metro. La que lo compra y revende al chino que es el verdadero empresario.

La intermediación es una mecánica de corrupción favorita para los inútiles políticos. Como es el caso de Oceanía. Donde resulta que todo es subcontratado. La empresa es fachada que monopoliza los contratos y reparte, mochilas y tajadas primero. Los verdaderos empresarios solo pueden trabajar para la fachada.

Los milloncitos que el “jefazo” pierde en cuotas políticas los compensa con otro negocio de miles de millones, siguiendo exactamente los mismos procedimientos probados, lo separó de los otros “negocios” y se lo encargo a los mismos piratas, perdón corsarios, a los que se supone debería cuidar, pero con los que se asocia y son los únicos en el reparto. Otro negocio redondo. Un “genio” todo lo facilita. En vez de lucrar con despojos se hincha con abundante y fresca carne de construir una línea nueva. Ser un genio así o tener un genio así, no tiene precio.

Noten que la Línea Dorada es apenas parte de todo lo que dirigía el jefe de gobierno. Y que su especialidad es manipular la opinión ajena. Lo que hasta que se cayó el teatrito de la Línea 12, le había salido bien. Compró en el extranjero el título del mejor alcalde del mundo y nadie dudo. Engañó a una sociedad ingenua, malinchista y acomplejada que cree que “extranjero” es mejor, fiable y decente.

Todos los aspectos de opinión y percepción los tenía cubiertos. Hasta compró un “certificado” digno de Ripley, que afirma que no hay conflicto de intereses en que dirija, maneje papeles y lana del gobierno, un “ex” empleado y hermano de vicepresidente de la contratista. Que no hay conflicto de intereses en que alguien con parche en un ojo, pata de palo y loro al hombro cuide a los piratas (y la parte proporcional del botín).

Y como no iba a estar ebrio de hybris, si es un excelente manipulador de estados de ánimo, opiniones y apariencias. Su único error fue faltarle al respeto a una práctica profesional que se salió de su mapa, por estar más allá de los estados de ánimo, la opinión ajena y las apariencias, y a la que, la única opinión que le ocupa y preocupa es la de la Naturaleza.

Marcelo recabó la aprobación y aceptación de todos, documentos y certificados de empresas extranjeras de nombre raro, en los que constaba que era el mejor, que hacía lo mejor y que lo que hacía era justo y necesario.

Hasta compró una bendición papal, un certificado en Sto. Domingo y todos los que encontró en venta. ¿Qué podía faltar? Y que podía importar el certificado de una práctica profesional que ni siquiera existe en México. Como la Ingeniería Civil que no la reconoce el segundo transitorio del artículo 5º. Constitucional, la Ley de Profesiones actual.

La Ingeniería Civil no se interesa en el poder sobre los hombres porque no es nada ante el poder sobre la Naturaleza. Y la Ingeniería Civil se dedica a conocer a la Naturaleza, para gestionar ante ella lo que la sociedad requiere para prosperar dentro de los límites que la Naturaleza impone.

Y es la única opinión y certificados que el experto en manipular opiniones y apariencias no cuidó. Y al faltarle al respeto a la Ingeniería Civil, suplantándola con charlatanes y simuladores, le faltaron al respeto a la Naturaleza y la Naturaleza nunca deja de cobrar venganza.

El Ingeniero Civil no calcula detalles ni minucias. Como creen los investigadores de los Institutos de Ingeniería, que corrieron de las cátedras a los auténticos para suplantarlos. Tampoco como Bernardo Quintana, adrede, sino solo para apropiarse la nómina.

Y ¿dónde están ahora los investigadores? Escondidos bajo las piedras para ocultar su incapacidad e incompetencia. Ya saldrán cuando las aguas se calmen a limosnear recursos con su cantaleta de “Que va a ser de un país sin ciencia”. Pues ahora, gracias a ellos carecemos de ciencia y de Ingeniería Civil.

Y la ausencia de inteligencia no solo se nota en las obras. La Ingeniería Civil es la que administra una frontera de contacto de la sociedad con la Naturaleza. No solo de una obra  sino de toda la sociedad. Somos un país jodido donde la mayoría vive jodida, en un territorio rico y opulento, pero maltratado, por no administrar en territorio con inteligencia, por no jugar con la casa sino contra ella, por falta de Ingeniería Civil.

De allí la necesidad de una verdadera Ley de Profesiones. Una que meta orden en las actividades lucrativas no subordinadas. Que distinga las actividades libres de las supeditadas a metodologías, técnicas, procedimientos, leyes y normas. Las que deben pensar de las que no pueden ni deben. Y en que si y en que no puede ni debe cada actividad. Que aclare los propósitos y alcances de cada cual y los meritos que cada una debe a la sociedad y al cliente. Y los necesarios para ejercer.

Una que acabe con farsas y suplantaciones de investigadores, charlatanes y expertos en manipular opiniones y apariencias. Una Ley seria y bien hecha, no como la del Senador Miguel Romo Medina, que ratifican la Senadora Arely Gómez González y el ministro de la Suprema Corte José Ramón Cossio Díaz. Pueden ver los detalles en la liga al final del artículo.

Además de una verdadera Ley de Profesiones falta una auténtica Ley de la Planeación Física del Territorio. Estamos jodidos en un territorio rico y opulento por no aprovechar nuestras riquezas naturales ni nuestras ventajas territoriales. De la colonia para acá solo hemos ensanchado la misma infraestructura colonial. Y después de 200 años de crecer en los mismos lugares, donde hay infraestructura no hay recursos y donde hay recursos no hay infraestructura.

Por eso falta una verdadera Ley de la Planeación Física del Territorio. Una consecuente del Artículo 27 Constitucional, que equilibre el desarrollo material y racionalice el uso y ocupación del territorio. Para superar las limitaciones físicas que actualmente bloquean el avance económico y social y propiciar el bienestar y prosperidad material de la población.

 La otra herramienta necesaria es una verdadera Ley de Obras consecuente y coherente con la Ley de Planeación. No un galimatías como la actual. Hecha con todo propósito sin pies ni cabeza para lavar dinero público. Para robar recursos públicos sin culpables.

Detalles de la incompetente Ley de Profesiones del senador Miguel Romo Medina

http://www.grillaenelpoder.com.mx/news/index.php/columnas/columnistas/1519-inviable-iniciativa-de-ley-de-profesiones-que-pone-la-iglesia-en-manos-de-lutero

Más de la corrupción en la Linea Dorada

http://www.grillaenelpoder.com.mx/news/index.php/politica/1490-a-flote-las-porquerias-de-obra-publica-que-permiten-funcionarios-corruptos-que-solo-buscan-tajadas

http://www.grillaenelpoder.com.mx/news/index.php/columnas/columnistas/1787-se-desmoronan-teatritos-que-desnudan-delirante-perversion-politica-administrativa-y-profesional

http://www.grillaenelpoder.com.mx/news/index.php/politica/1855-a-flote-la-perversidad-que-se-anida-entre-negociantes-enquistados-en-la-administracion-publica

http://www.grillaenelpoder.com.mx/news/index.php/columnas/columnistas/1928-alguien-oculta-informacion-que-puede-clasificar-como-criminal-la-construccion-de-la-linea-12-del-metro

*Autor de: La infracultura en la construcción, La anomia, Disección de la Ley de Obras Publicas y Servicios Relacionados con las Mismas, ¿A dónde Vamos, México? ¡Fe de Erratas del Desarrollo Nacional! y en proceso de publicación: El descalabro de la razón, La hermana perversa de la Ingeniería Civil y Recensión metafísica.