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COLMO DEL ABSURDO: Ángel Pujalte Piñeiro*

Escrito por Ángel Pujalte Piñeiro* el . Publicado en Nuestros Columnistas

*Abuso de ignorancia

En la entrega anterior destaqué una versión del engaño, mentira, sesgo o deformación de la verdad, que por “robar cámara” en los medios, introducen en la opinión pública una miríada de ineptos irresponsables, que se auto denominan “expertos”, “especialistas”, “líderes de opinión” o “intelectuales”.

Suplantación del conocimiento, inteligencia, razón y honestidad, que constituye un óbice para el desarrollo y el acuerdo, al complicar conocer, entender y analizar los asuntos públicos y esclarecer la verdadera situación, posibilidades y el mejor camino al bien común.

En otra absurda contradicción propia del subdesarrollo, ya que el objeto social primordial del periodismo es la búsqueda, salvaguarda y difusión de la verdad. No desorientar con vacuos pavoneos ni secuestrar la atención pública administrando efímeros y estériles sobresaltos y escándalos de ocasión.

Ahora presento otra versión, la que porta uno de tantos, atados de pifias de la Linea-12. Además de exponer la burda manera en que unos extranjeros los utilizan, para deformar la verdad a su favor, en una deshonesta, hipócrita y mustia campaña publicitaria, que sin ningún escrúpulo abusa de la ignorancia ajena en beneficio de sus intereses comerciales. Desleal campaña publicitaria comercial en la que destaca el nivel de ingenuidad o estupidez, que acredita a quienes la dirigen.

La táctica de la campaña aprovecha deficiencias conceptuales y taras mentales, para presentar como válidos y correctos errores conceptuales y de lógica. Una forma de tara mental cree en soluciones panaceicas: infalibles y universales. En la medicina que cura toda enfermedad. Las soluciones infalibles para cualquier problema no existen.

Lo que hay en el mundo son problemas particulares que todos son diferentes y unas cuantas teorías generales. Toda solución debe ser específica para un problema, lo que requiere que un profesional serio y competente, estudie la casuística para descifrar al mundo real y encontrar la solución específica para cada problema, que siempre es única.

Y la eficacia y eficiencia con la que una “solución” resuelve un problema, depende de la seriedad, conocimiento, inteligencia y experiencia del profesional que diagnostique y analice el problema y diseñe su solución, que siempre es especifica.

Todos los posibles manejos de un problema tienen beneficios en un sentido y perjuicios en otro. Ventajas en un sentido y desventajas en otro. Por eso el análisis, evaluación y determinación de los beneficios que se pueden buscar y de los sacrificios y perjuicios que implica cada posible solución, es el balance de positivos y negativos que es la responsabilidad eminentemente profesional.

(No de especialistas, expertos, opinadores, investigadores, masters, doctores o cualquier forma de especialista, sino de profesionales).

La campaña de desinformación imperialista apareció inserta en el escándalo de la Línea 12, con el propósito de mal informar al público difundiendo el engaño que la rodadura neumática es mejor que la metálica. Afirmación respaldada con el argumento: que “las líneas que operan con llantas no tienen los problemas de la Línea 12”.

Como todo en la vida, cada tipo de rodadura tiene sus ventajas y desventajas. Y llama la atención que esa campaña de desinformación es la misma del lobo que convence a unas tontas e ignorantes gallinas que el cielo se cae a pedazos, para que corran a refugiarse a una cueva, donde las encierra para comérselas con calma.

Los franceses aprovechan la deshonestidad de los empresarios y funcionarios, para también en forma deshonesta sugieren el problema como de brujería. Como que fallas no son consecuencias de la ignorancia, improvisación y mala fe, sino de una mala elección de amuleto. El amuleto es la rodadura neumática que protege contra todo error y el mal de ojo.

Lo que no dicen es que la rodadura neumática, tiene el balasto confinado en un cajón, que funciona como depósito estanco, que no deja salir al agua que le entra al balasto. Lo que lo afloja y desnivela la vía, lo que obliga a tener que renivelar continuamente las vías. Sobre todo en los tramos a cielo abierto.

Con la complicación que la barra lateral, necesaria para que los carros no salgan de las roderas, le complica al carrito de mantenimiento, el que corre en rieles entre las roderas, la operación del brazo de grúa que usa para levantar las roderas y los durmientes, para renivelar la vía.

La rodadura neumática también debe tener otros problemas, ya que el 90 % de los metros del mundo corren sobre rieles y ruedas metálicas. Y por alguna razón, los franceses van a cambiar el tipo de rodadura de neumática a metálica. Pero lo peor, es que para nosotros, la rodadura neumática significa el enganche de una deuda y una dependencia de retrazados mentales.

Los franceses quieren que metamos su sistema porque para ellos significa una renta. Las llantas deben ser Michelin, las balatas, solo pueden ser las de ellos. Todas las partes, consumibles y refacciones están diseñadas para que se las tengamos que comprar a ellos.

Y hasta cuando se debe hacer mantenimiento mayor, debe venir a hacerlo una empresa francesa. Lo que es una dependencia y una deuda o renta que solamente acepta un retrasado mental.

¿Por qué creen que el presidente de Francia le dio una medalla al ing. Gerardo Ferrando Bravo? ¿Por méritos en campaña? Nunca ha ido a la guerra ni luchado por nadie más que por él mismo y su grupo.

Tampoco ha aportado nada a la humanidad. Se la dieron por duplicar las líneas del metro de rodadura neumática o lo que es lo mismo, por duplicar la dependencia y renta de nuestro país a empresas francesas. Nosotros debemos reconocerlo como un vende patria.

No sé cuánto le habrán dado, pero debe ser una minucia junto al beneficio que les brindó a los franceses y el daño que le causó al país.

El problema de la Linea-12 no lo causó haber preferido ruedas metálicas en vez de hule, sino improvisar el proyecto y construir al “ahí se va”. La mejor solución del mundo falla si está mal pensada, dimensionada e implementada. Y la acaba de amolar, que lo único que parece correcto en toda esa comedia de equívocos, es lo que se presenta como error. Lo único inteligente fue elegir ruedas metálicas en vez de neumáticas.

Y veamos las razones por las que fallaron. Las dimensiones y formas de las ruedas metálicas y rieles dependen del peso del vehículo que van a cargar. El acero tiene una resistencia finita. Y el esfuerzo al que se le someta debe ser menor a esa capacidad, lo que se logra repartiendo la carga en un área calculada para que la demanda sea menor a la resistencia.

Imaginen los rieles y ruedas del trenecito del Zoológico de Chapultepec. Son pequeños porque el trenecito pesa muy poco. Ahora imaginen que sobre los rieles del trenecito de Chapultepec le montaran a “La Bestia”. Pues el riel se va a encajar en las ruedas y las ruedas van a aplastar a los rieles.

Eso hicieron en la Línea 12. Pero en vez de cambiar los rieles por unos adecuados al peso y dimensiones del vehículo que va a pasar encima, además de corregir todas las fallas y deficiencias de mecánica de suelos y obra civil. Han minimizado y ocultado los componentes del problema. Con consecuencias desconocidas, pero inconvenientes con toda seguridad.

Lo correcto es cambiar los rieles por los que son adecuados a las ruedas que son adecuadas a las dimensiones y carga de los trenes. Sin embargo anuncian que van a hacer lo más fácil: cambiar las ruedas por unas adecuadas a los rieles. Lo que es el camino del burro, que ante cualquier obstáculo, sin preocuparle a donde lo lleve, escoge el camino más fácil, que siempre es de bajada.

Al adecuar las ruedas a los rieles en vez de los rieles y ruedas a los vehículos, va a someter a las ruedas y rieles a un sobreesfuerzo que se va a traducir en un mayor desgaste de ruedas y vías. Aunque de momento logren que dejen de manifestarse los mismos problemas de la inadecuación de ruedas y rieles. Pero la incompatibilidad de rieles y ruedas con la demanda de los carros, va a incrementar en el mediano y largo plazo los costos de operación y mantenimiento.

Lo cual es inmoral. Porque van a simular que solucionan el problema, disfrazándolo en la forma más barata para ellos, que deberían corregir todo a su costa: corregir la mecánica de suelos, el trazo y cambiar todos los rieles por los adecuados para los trenes. Para que el sistema opere en la forma más eficiente y económica posible y no con los costos elevados por la incongruencia de las partes. Sobre costos innecesarios que va a terminar pagando la sociedad.

Es mejor que la ciudad asuma los costos de enderezar todo y no que salvarle la cara y el bolsillo a unas lacras asumir una renta innecesaria. Claro que para que tampoco se premie la ineptitud e inmoralidad, tampoco se debe permitir la impunidad.

*Autor de: La infracultura en la construcción, La anomia, Disección de la Ley de Obras Publicas y Servicios Relacionados con las Mismas, ¿A dónde Vamos, México? ¡Fe de Erratas del Desarrollo Nacional! y en proceso de publicación: El descalabro de la razón, La hermana perversa de la Ingeniería Civil y Recensión metafísica.