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OBAMA: Ángel Pujalte Piñeiro

Escrito por Ángel Pujalte Piñeiro el . Publicado en Nuestros Columnistas

*Indocumentados y esclavitud

Permítanme respaldar mi queja de falta de inteligencia y exceso de lorolalia que no abona al entendimiento. La interpretación de muchos opinadores de la suspensión temporal que un Juez Federal de Texas mandó a las medidas ejecutivas ordenadas por el presidente Obama para regularizar a unos cinco millones de indocumentados son repeticiones de rancias explicaciones triviales que desinforman.

El fallo del juez instruye la causa por la demanda presentada por 26 Estados -24 republicanos y dos demócratas- contra las acciones ejecutivas, bajo el argumento que no frenarlas produciría un “daño irreparable”, por lo cual concedió "un mandato judicial temporal" para suspender la aplicación de las medidas mientras se sustancie el proceso o hasta "una orden ulterior de este tribunal”.

Algunos nimios valúan el daño que la regularización puede causar a cada Estado que suscribió la demanda, en forma directa y proporcional con el número de indocumentados que hay en cada Estado. Comparación de la que concluyen que es poco el daño que pueden sufrir muchos de los Estados que apoyaron la demanda por el reducido número de indocumentados que tienen. Lo que exhibe visión estrecha y corta.

La comparación es tan simple que ni siquiera considera, ya por ese camino, el análisis del instituto demoscópico Pew Research Center, según el cual menos de la mitad de los 2,3 millones de indocumentados que regularizarían las medidas de Obama, viven en alguno de los Estados que interpusieron la demanda. Pero ese no es el problema de fondo, sino otra deficiencia de los simples.

Unos loros repiten el añejo y ciego argumento que los gringos no reconocen que los indocumentados lejos de perjudicar a la economía la benefician al aceptar trabajos que nadie más hace. Otro ángulo de este reiterado canto canoro, es que con su trabajo contribuyen a engrandecer la economía americana. Ambos argumentos son tradicionales y rozan tangencialmente la superficie de la verdad de la que se alejan perdiendo el meollo del asunto.

Encarar la verdad más seria y poderosa requiere desnudar la cruda realidad de la manera en que los indocumentados han contribuido a la economía americana desde el final de la guerra de secesión y el peso y valor que han tenido en los estados fronterizos y el que actualmente tienen en esos y muchos del centro y norte de la Unión.

Otros despistados ven el problema como vendetta política Republicana. Otros como un coletazo de racismo, que después de la abolición de la esclavitud en 1865, se implantó legalmente como segregación racial hasta que en 1964 la Ley de Derechos Civiles prohibiera la desigualdad de requisitos de registro de votantes y la segregación racial en las escuelas, en el lugar de trabajo e instalaciones que sirvan al público en general y en 1965 la Ley de derecho de voto.

Historia que demuestra que los EEUU es una nación de WASP (White, Anglo, Saxon, Protestant) en la que los diferentes no cuentan y en hechos tienen menos respeto, valor, reconocimiento y derechos. La cacareada democracia, igualdad, libertad y justicia se limita a los WASP. Y no alcanza a los afroamericanos ni a los de ascendencia en otras latitudes y longitudes del planeta.

Los mismos afroamericanos ilusamente creían que Obama iba a borrar diferencias, pero hasta él mismo ha sido discriminado, como lo prueban muchos desacuerdos políticos que han perjudicado a toda la nación. Que es WASP o de nadie. No olvidar que J.P. Morgan aclaró que todo tiene una buena razón y una verdadera. Los tontos pretenden que creyendo la buena razón se hace verdad y que soslayar la verdadera la desaparece.

El caso de los indocumentados es más complejo que uno de segregación racial, ya que en verdad son una forma moderna de esclavitud. Regularizarlos en realidad viene a ser la abolición de esa forma moderna de esclavitud. La que suplió a la de los afroamericanos liberados. Una más conveniente y mustia. Porque en la esclavitud reconocida el amo debía pagar el alojamiento, la comida, el vestido, doctores y medicinas de sus esclavos.

La esclavitud disfrazada de indocumentados es mucho más barata y conveniente que la de la esclavitud reconocida. Porque lejos de mantenerlos y encargarse de ellos se les paga una miseria, no cuestan seguridad social, no se les reconoce ningún derecho y cuando ya no se les necesita se les manda a volar sin que puedan reclamar o demandar nada o se les denuncia a la migra para que se deshaga de ellos.

De allí que el daño que regularizarlos puede causar a la economía de muchos estados no radica en su productividad. Sino en la distribución de la riqueza. El ingreso per cápita y la rentabilidad de muchos productores y empresarios que hoy presumen muchos Estados es la que se va a afectar cuando tengan que reconocer y pagar costos y derechos laborales verdaderos. Los ingresos de quien sabe cuantos productores y empresarios que hoy en verdad se deben a explotación humana: al pago de mano de obra barata y ahorro de gastos como la seguridad social y pago de impuestos.

El incremento de costos y/o reducción de competitividad, es el daño que tratan de evitar los WASP esclavistas. De lo que al tenerlas ocultas por impresentables, ya que las verdaderas razones casi nunca son buenas, quizá ni ellos tengan idea de la proporción en que va a afectar la economía de también quien sabe cuantos estados esclavistas. Pero de lo que están seguros es que les va a pegar y duro. Y en el momento actual el horno gringo no está para bollos.

La economía apenas parece que se recupera y un avance de la igualdad y justicia, un reparto más equitativo de ingresos y reconocimiento de derechos, perjudica los ingresos y privilegios de los malacostumbrados WASP. Como se puede ver al levantar la mirada y abrir el panorama, es un capítulo de una historia que viene de lejos y que la ha recrudecido la paulatina desaparición de equilibrios que mantuvo mucho tiempo el juego a favor de los WASP.

Después de los parteaguas de 1865 y 1965, la lucha por la democracia, igualdad y justicia en el seno de la “insincera” sociedad americana (por decirlo de la manera más amable), cambia de miras, frentes y protagonistas. Mucho de la “desorganización” que se ha interpretado como “decadencia” lo ha causado el cambio de pesos y contrapesos, paradigmas y formas, que ha sufrido la organización de la sociedad americana. En un camino que no tiene vuelta atrás, los americanos se han enredado en su propia lengua y arbitrariedades, tarde que temprano, ojala antes de 2065, tendrán que pagar una a una todas las facturas y deudas que hasta ahora no reconocen.

"Sería imposible volver a meter al genio de nuevo en la botella", ha subrayado Hanen, que dice coincidir con los demandantes en que la legalización de millones de inmigrantes indocumentados es una acción "virtualmente irreversible”.

https://angelpujaltepineiro.wordpress.com/ , Autor de: La infracultura en la construcción, La anomia, Disección de la Ley de Obras Publicas y Servicios Relacionados con las Mismas, ¿A dónde Vamos, México? ¡Fe de Erratas del Desarrollo Nacional! y en proceso de publicación: El descalabro de la razón, La hermana perversa de la Ingeniería Civil y Recensión metafísica.